lunes, 12 de abril de 2010

Lindos Atardeceres.

Inconmensurable felicidad la que sentí al ver mi alma reflejada en la tuya,
puede ser que en la película sean dos espíritus unidos, para hacer el bien.
Que grato ha sido tenerte cerca y poder lograr entender que percibes aquello que yo digo,
en calidad de individuo resalto que al ser un elemento,
los nuestros encajan perfecto,
es como si fuéramos solo uno en dos.
Quisiera encontrar el adjetivo necesario,
pero en verdad es indescriptible.
Todas aquellas tardes de compañía son en mi vida
momentos fugaces que no alcanzan para todo lo que 
quisiera decirte.
En ocasiones desearía seguir siendo esa personita 
tan inocente y sin heridas que dejara a un lado el 
miedo para dedicarse a ser feliz.
Cuando pensé que estaría de nuevo en soledad,
como acostumbraba hacerlo, llegaste y generaste en mi 
una necesidad, una adicción.
Trascender de la tierra a las nubes y de las nubes a la luna,
es solo algo que tu generas.
Si supieras tantas cosas que se me pasan por la mente,
las cosquillas que siento cuando tu me besas,
las maneras de percibir el mundo,
las ideas de todo aquello que construimos y
el temor que tengo de perderte...
Podrías sentarte una tarde de lindo atardecer
a construir un significado para lo que siento....

No hay comentarios:

Publicar un comentario