| Foto: Natalia Cardona Mejía |
Que sueño por que quiero más o por que simplemente no lo he tenido...
Por que fue en el día, con lo ojos abiertos o fue en la noche, profunda desde el inconsciente...
Por que los dibujo con mis dedos, sobre el aire o por que los escribo en aquella libreta de hojas amarillas...
Por que los canto o los tarareo en compases rítmicos...
Por que me los adhiero al cuerpo, me los trago, los archivo, los pongo en un cajón, los baño, los desarmo, los huelo, cuando están bolsas los husmeo, los cuelgo en ganchos, los dejo en mi morral, los meto en mi sombrero... Y de pronto Puff!, voy tropezando de nuevo con cada uno de ellos hasta que al final los meto en mi bolsillo, agacho mi cabeza y sigo por el camino.
Extrañamente mi mente ha creado nuevos y hago el mismo proceso... Pero qué, al final mis bolsillos están llenos de todos ellos, que parecen mariposas y cuando los abro... Vuelan, para más tarde volver a mi.
Parece que el único que no se va de mi corazón, de mi cabeza, de la otra mitad de cama, Eres Tú