Con cariño, Margaret!
Para el año de 1977, mi madre me llevo de viaje a un país euroasiático llamado Kazajistán, un país perteneciente a la Rusia Comunista de la época,con la gran característica que poseía costa en el mar Caspio.
En ese otoño, nunca creí encontrar el sosiego, pues al momento de llegar allí no tenia conmigo muchas de las cosas en las que solía ocupar mi tiempo, solo llevaba conmigo mi diario personal al cual le contaba todo lo que me había sucedido; en realidad era tan poco lo que me emocionaba que debía escribir cada sensación diferente allí en ese diario y empezaba a plasmar mis pensamientos en el papel, por que eso me animaba.
Un día caminaba por una calle vacía(lo cual ya no se me hacia raro, pues era normal), y entendí que al haber librado mi mente del consumo, mis pensamientos eran cada vez mas claros y mis ideas eran fáciles de poner en mi diario.
Solo así logre comprender que podía hacer con mis ideas y que todo aquello que pensaba no se salia tanto de tono como todos pensaban...
Me refiero a que cuando vives en un lugar y nadie te entiende tu eres el loco, pues siempre seras el otro del otro y así, cuando tus ideas se tornan de un color diferente nadie las considera ciertas.
Mi madre aun sigue viva, aunque vivimos en la distancia siempre me llama para contarme de sus viajes, pues dice "viajar es la mejor forma de comprender el mundo".
Se que al momento de leer esto entenderá por que siempre le di las gracias a Rusia, de ponerme en el camino de la escritura...
Uy vieja, sus historias parecen reales, de verdad es facil empezar a ocnstruir mundos pararlelos
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