jueves, 18 de marzo de 2010

¡Juguemos!

Te invito, ven a conocerme.
Cógeme justo ahora y déjame volar después.
Para volar es necesario saber aterrizar y lo he aprendido,
para quererte no necesito mucho y lo he llegado hacer; ahora entiendo que lo hago mas de lo que debiera.
Ahora dime si quieres venir a jugar conmigo... Si a jugar,
¿entiendes?. Como aun siendo pequeños, con el alma de niños que nunca dejamos atrás,
juguemos amarnos pero odiándonos para hacerlo mas excitante;
juguemos a conocernos pero haciéndolo cada vez con mas malicia, tanta que hagas caer al otro y este tropiece torpemente; juguemos a hacernos daño, a maltratarnos con caricias y a golpearnos con abrazos fuertes; morbosamente seamos inocentes y culpemonos de los daño que hemos hecho por haber dejado a un lado a los otros para hacernos felices el uno al otro.
Luego olvida todo lo que sabes y aprendamos juntos, escrupulosamente recojamos lo sembrado y desechemos todo aquello que nos hace daño cada día...
Aprendamos a jugar, tu conmigo y yo contigo,
enseñemonos a mentirnos y no descubrirnos,
odiemos todo aquello que nos separa,
amemos todo aquello que nos une,
obviemos los detalles para el mundo que nos rodea,
escondamos lo que sentimos,
vivamos para crecer y no para explicar.
No me expliques nada,
no reclames, solo sabes que te pertenezco
y aprovecha cada situación para hacer de mi
la obra de arte que quieres según como me concibes
pura y limpia, llena de silencio y amargura,
pero tan dulce al probarme que es el dulce sabor de
las trufas en tus labios.
Ignora que afuera hay un mundo, pues de ahora en adelante
¡Yo seré tu mundo!

No hay comentarios:

Publicar un comentario